Macetas de autorriego para un hogar en calma.
Redefine tu relación con la naturaleza.
Un sistema de riego automático e invisible que respeta el ritmo natural de tus plantas de interior, llenando tus espacios de vida y diseño sin esfuerzo.
Redefine tu relación con la naturaleza.
Un sistema de riego automático e invisible que respeta el ritmo natural de tus plantas de interior, llenando tus espacios de vida y diseño sin esfuerzo.
Deja de comprar plantas para verlas morir.
No eres tú, ¡es tu maceta! Rompe el ciclo del riego manual y transforma cualquier rincón en un oasis botánico exuberante.
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Nuestras macetas de autorreigo utilizan un sistema de absorción ascendente mediante capilaridad.
En lugar de regar desde arriba y encharcar la tierra, el agua se almacena en el depósito inferior y se dosifica de forma autónoma.
Las raíces absorben estrictamente la cantidad de humedad que necesitan, lo que imita su ciclo natural, garantiza una aireación óptima del sustrato y previene de raíz la podredumbre.
Dependiendo de la variedad de la planta, las condiciones de temperatura ambiental y la época del año, el depósito integrado garantiza entre 2 y 3 semanas de hidratación constante y autónoma.
Es la solución perfecta para asegurar el cuidado de tus plantas de interior durante las vacaciones o viajes de negocios, eliminando la necesidad de un riego manual diario.
Cada modelo de nuestra colección incorpora un indicador de nivel sutil y de diseño limpio.
Este sistema visual te permite comprobar de un solo vistazo el estado del depósito de agua sin necesidad de levantar el contenedor ni alterar la planta, avisándote con precisión cuando el agua se encuentra en el nivel mínimo.
Para garantizar el éxito del sistema de capilaridad, lo ideal es utilizar un sustrato de alta calidad que sea ligero y poroso.
Mezclas que incluyan fibra de coco, perlita o vermiculita son perfectas, ya que retienen la humedad justa sin compactarse, permitiendo que el agua ascienda de manera uniforme y que las raíces respiren correctamente. Evita tierras arcillosas o demasiado pesadas.
Sí, es una de sus grandes ventajas. Puedes diluir tu fertilizante líquido para plantas de interior directamente en el agua del depósito inferior.
Al absorber el agua de forma progresiva, la planta asimila los nutrientes de manera mucho más eficiente y constante, evitando el riesgo de "quemar" las raíces por una concentración excesiva de abono en un solo riego.